Queridos amigos,
Les escribo para ver si nos ayudan.
Hace algunos días atrás la doctora María Alejandrina Rebeco, Directora del Servicio de Salud Arauco, le comunicó a mi mujer que su contrata no sería renovada, pese a que la función que cumplía sigue siendo necesaria. No importó que la Andrea hubiese llegado por concurso, el hecho que esta misma dirección la hubiese calificado en lista uno (¡con la máxima puntuación!!!) y que no cumpliera funciones políticas (ella hace proyectos para ser financiados por el Sistema Nacional de Inversiones Públicas). No es que yo sea un purista y que piense que todos los que trabajábamos en el Gobierno anterior hubiésemos sido sólo técnicos. Yo mismo salí del Gobierno Regional y esa fue una decisión justa y razonable, pues yo sí tenía responsabilidades y funciones políticas (acompañaba al Intendente en su diálogo con los Pueblos Originarios). Pero la gran mayoría de los funcionarios públicos, entre ellos mi mujer, no están ahí para que cumplan funciones – y ocupo la palabra en su mejor y más bello sentido – políticas. Son trabajadores y trabajadoras del Estado, no del Gobierno.
Pero déjenme contar quien es mi mujer. Se llama Andrea Fernández Benítez, tenemos cuatro hijos. Los dos mayores son hijos también de Agdalín Valenzuela Marquez, quien fue asesinado por sus propios compañeros del FPMR, acusado de ser informante de la llamada “Oficina”. Debo decir en este punto que ella nunca ha creído en el estigma de “traidor” que recayó tan cruelmente en él y que, como ocurre en toda sentencia de muerte, ella a los 27 años y junto a sus pequeños hijos tuvieron que cargar solos. Una cosa más sobre este hecho: está es la única arista del caso Guzmán que permanece absolutamente impune. Será porque Agdalín Valenzuela prácticamente no tenía familia y la Andrea, en ese tiempo, era sólo una joven, hija de un conductor de ambulancia y de una auxiliar paramédico de un pueblo pobre como Curanilahue. Me impresiona el sentido de familia que tuvo: Nunca dejó de lado a sus hijos. Me impresiona la fortaleza que tuvo: No dejó sus estudios de Ingeniería en la Universidad Federico Santa María. Me impresiona la entereza que ha tenido: ha sido fiel a sus sueños y convicciones y ha sido porfiadamente (¡no saben cuanto!) militante comunista hasta el día de hoy.
Nos conocimos cuando yo hacía un voluntariado en Curanilahue de la Comunidad de Vida Cristiana y del Hogar de Cristo y aunque agua pasó bajo el puente, nos enamoramos, tuvimos dos hijos más y decidimos quedarnos en la Provincia de Arauco, en Curanilahue. No es que sea algo extraordinario vivir en Curanilahue (cerca de treinta y un mil personas lo hacen), sólo pensamos que desde aquí, cerca del Pueblo Mapuche y en la Provincia más pobre de nuestro país, se podía ver de mejor manera nuestro fragmentado Chile, además nos permitía expresar de mejor manera nuestra solidaridad con los más pobres. Por eso no me preocupa la promesa de un concejal de la UDI de hacer todo lo posible porque nos vayamos de la Provincia de Arauco. Si por motivos de trabajo tenemos que marcharnos (no nos olvidamos que somos seis en esta familia), igual seremos de esta Provincia: acá pusimos nuestra casa.
Quiero decir que en estas opciones la Andrea ha sido fundamental. Su formación da cuenta de ello: un diplomado en políticas sociales, otro en evaluación social de proyectos y estudios de postgrados en educación. ¡Ella me recuerda todos mis sueños, mi primer Amor! Me inspira ha ser un poco consecuente.
Tal vez, por esas opciones, no es extraño que la despidan. Ya lo han hecho con otros tantos en la Provincia que a veces nos parece que está bien. Primero, al comenzar este Gobierno, lo hicieron con funcionarios a honorarios (incluso mujeres embrazadas) en la Gobernación, ahora a los funcionarios a contrata y honorarios de los Hospitales y del Servicio de Salud. Las razones han sido variadas. ¡En la Gobernación a algunos los han despedidos por viejos! (Una aclaración: no creo que el Presidente sepa que estas cosas están sucediendo. Aunque no me guste ni su estilo tan peculiar, ni su gobierno, considero al Presidente un buen hombre. Podrá ser un liberrimo hiperquinético, pero no un pequeño dictador y lo que estamos viviendo acá parece una dictadura) En el caso de la Andrea la razón fue su cercanía con el diputado Manuel Monsalve y y por el hecho de estar casada con un militante socialista: “A veces tenemos que cargar con la culpa de nuestros maridos” - le dijo la Directora.
¡Pero qué hacer!! Sí, aunque no lo crean, la Andrea todavía prefiere estar casada conmigo a su trabajo. También nos gusta tener amigos. Tenemos muchos: algunos son funcionarios y pertenecen a los partidos de este gobierno, otros son curas, empresarios, cesantes, profesionales y no, mapuche, algunos presos, chilenos, extranjeros, de la DC, del PC, del PPD, del PS, diputados, alcaldes, dirigentes sindicales, trabajadores, otros son antiguos compañeros mios del Colegio San Ignacio y de la CVX, otras son antiguas compañeras de la Andrea del Liceo de Niñas de Concepción y de la escuela 758 de Curanilahue. ¡Si algo hemos hecho estos años es tener amigos! Qué pena que a la doctora Rebeco no le guste tener amigos. El sectarismo sólo nos condena a la soledad. También el diputado Monsalve es nuestro amigo. Y estamos orgullosos de ello y de él. La verdad, estamos orgullosos de todos nuestros amigos, DE TODOS. Tanto como estamos orgullosos de lo que somos y de lo que creemos ¡y yo cada día más de la Andrea!
Amigos, les escribo para pedirles ayuda. Evidentemente necesitamos trabajar. No importa donde mientras de alguna manera podamos seguir siendo útiles en construir puentes en una humanidad tan dividida. Pero sobre todo les pido ayuda para poner fin a este sectarismo que hoy se ha instalado en algunas reparticiones públicas. Nosotros podemos recurrir a ustedes. Hay muchos que no tienen a quien (mientras escribo me llega la noticia de un conductor que lo han destinado a labores de auxiliar, pues es de planta y no lo pueden despedir). Situaciones como estás nos podrán servir para ganar las próximas elecciones. Pero instalan dolor, miedo y rabia, que sólo nos destruye.
Raúl Ignacio Valenzuela Rodríguez.

estoy a tu disposicion,mi fono ...
estoy a tu disposicion,mi fono es 85004764.
He enviado 2 notas,me interesa conversar ,tambien trabajo en Salud y no tengo anticuerpos
atte jorlando